De la biblioteca a la pantalla…
y de vuelta
© Roberto De León González 2011
Número 49 – 31 de agosto de 2011
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Con la idea de que tras una gran cinta suele haber un gran libro, se concibió la serie De la
biblioteca a la pantalla… y de vuelta. Su principal propósito es inspirar al público que gusta del cine a tomarle también gusto a los clásicos de la literatura y de la historia. Si desea hacer sugerencias, comentarios o correcciones, puede enviarlas a la siguiente dirección:
La serie De la biblioteca a la pantalla… y de vuelta no pretende ser una crítica de cine.
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Winnie the Pooh (2011)
“Soy un oso de muy poco seso y las palabras grandes me molestan”.
Winnie-the-Pooh, de A.A.Milne
Todas las traducciones:
© Roberto De León González 2011.
Arte: © Walt Disney Pictures 2011.
Huellas (pegajosas) de pata.
¿Qué nos puede enseñar un osito de peluche que, según él mismo admite, tiene muy poco seso? En pocas palabras, más de lo que usted creería.
Winny Puh, o como se le llama originalmente, Winnie the Pooh, ha trascendido la visión original de su creador de un personaje para niños. Hoy día, los niños del ayer han vuelto a tomar gusto por el osito que no podía decidir entre tomar miel o leche condensada con su pan. Pero esa podría ser una verdad a medias: tal vez esos niños del ayer nunca perdieron el cariño por Winnie. Si se toma la molestia de buscar juntos su nombre y filosofía en la Internet, no se sorprenda si le aparecen al menos 164,000 resultados (esto si limita sus hallazgos a la lengua de Cervantes; este boletín y su autor no se responsabilizan por lo que pueda ocurrir si abre la búsqueda a todos los idiomas y decide leer cada uno de los enlaces…) Nada de eso le hace ser menos dulce… o goloso.
A Puh siempre le gustaba comer algo a las once de la mañana, y le dio mucho gusto ver a Conejo sacar los platos y las tazas; y cuando Conejo dijo, “¿Miel o leche condensada con tu pan?” se puso tan animado que contestó, “Ambos”, y entonces, para no parecer codicioso, añadió, “Pero, por favor, no te molestes con el pan”.
Del primer capítulo de Winnie the Pooh (1926).
Brevísima historia de un oso.
Winnie no salió de la nada. De hecho, tuvo dos predecesores muy reales… Resulta que un tal Harry Colebourn, teniente del ejército canadiense, le compró un osito a un cazador mientras se encontraba en ruta hacia Inglaterra, en trasbordo a pelear en lo que hoy conocemos como la Primera Guerra Mundial. El osezno necesitaba un nombre, y el oficial lo bautizó por su ciudad adoptiva de Winnipeg, Manitoba. Desde entonces, Winnie –quien, por cierto, entró de contrabando al país– fue la mascota extraoficial del regimiento. El plantígrado no fue a la guerra: mientras la unidad de Colebourn estuvo en Francia, Winnie se quedó en el Zoológico de Londres, donde fue muy querido por los visitantes. Uno de ellos, suponemos, fue Christopher Robin Milne, hijo del futuro autor. (Luego de la guerra, el oso fue donado formalmente al zoológico.) Lo de Pooh vino también de Christopher, por un cisne que había visto en un pasadía. De paso, supongo que ya sabrá de dónde viene el Christopher Robin de los cuentos de Alan Alexander (A.A.) Milne. Tras la muerte de Milne, su viuda le vendió los derechos del personaje a la compañía Walt Disney, la cual le dio su aspecto ya tan familiar.
Por supuesto, algo falta en esta historia: el autor mismo. Milne sirvió en la guerra, y quedó marcado por ella. Al regresar, se encontró con ansias de las fantasías de la niñez y de escribir un libro de niños, más no para niños sino para sí mismo. Tanto éxito tuvo que, desde entonces, las historias de Winnie se venden y leen en múltiples idiomas: de hecho, al año de publicarse Winnie ille Pu, traducción al latín del primer volumen, éste se convirtió en el único libro en ese idioma mencionado en la New York Times Best Seller List.
Por si acaso, sepa usted que las regalías que paga Disney al Royal Literary Fund (codueño de los derechos por los personajes de Puh) sirven para un fondo de becas, el cual coloca a escritores profesionales en universidades del Reino Unido.
Un maestro con “faltas”.
El personaje que nos ocupa podrá no ser muy inteligente, pero es irreprimible, sincero y leal, con un corazón con el que solo compite su estómago. Si su falta de maldad lo hacen ejemplo de todo lo que es inocente y bueno en los niños, la falta de ideas preconcebidas lo convierten en modelo para quienes, como Benjamin Hoff, buscan ilustrar corrientes filosóficas, como el taoísmo (trate de no saltar ahora, como Tigger, a la sección de enlaces). Y grandes y chicos lo leen con absoluto deleite, e incluso juegan a los Poohsticks (si no sabe de qué hablo, siga leyendo y lo encontrará…)
Debemos aclarar que esta cinta por poco no ve la luz en los cines de Puerto Rico. Si bien fue anunciada para el mes de julio, su estreno se vio pospuesto por asuntos que no entendemos por completo y que, de seguro, tampoco habría entendido nuestro meloso amigo. Pero por fin, Winnie the Pooh estrenará una nueva aventura. Así pues, sea que la vea con sus niños o solo (y de eso no se tiene que sentir culpable), recuerde que uno no tiene que pensar y repensar las cosas hasta la confusión. De paso, esa es una lección de Winnie…
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Winnie the Pooh (2011) estrena el 9 de septiembre en los cines de Puerto Rico. La cinta está clasificada G: para todo público.
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Los siguientes enlaces ayudan a entender esta cinta, así como la mística en la que se basa. Como siempre, si alguno no le comunica automáticamente con la página deseada, sírvase copiarlo en su buscador favorito.
Estos breves escritos nos muestran cómo un osito de muy poco seso nos puede enseñar temas tan aparentemente insondables como la filosofía. De paso, The Te of Piglet está disponible en el Sistema de Bibliotecas.
http://en.wikipedia.org/wiki/Pooh_and_the_Philosophers
http://en.wikipedia.org/wiki/The_Tao_of_Pooh
http://en.wikipedia.org/wiki/The_Te_of_Piglet
Si no puede conseguirlos en su localidad, acaso le sea conveniente pedirlos a los siguientes libreros:
Está usted en un bosque. Tiene consigo a sus amigos, un puñado de virutas y un manso arroyuelo corre cerca, cruzado por un puente. Por si no lo sabe, ya tiene (casi todo) lo que necesita para jugar Poohsticks, Aquí podrá ver cómo se juega, e incluso sabrá quienes han ganado los campeonatos mundiales (¿dónde más se jugarían, sino en Inglaterra?) Eso sí, asegúrese de traer sus propias virutas…
http://www.theenchanted100acrewoods.50megs.com/poohsticks.htm
http://www.just-pooh.com/poohsticks.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Poohsticks
Si puede soportar una página más de Pooh… Aquí encontrará desde los personajes de las historias hasta el tao de este osito:
A. A. Milne no solo escribió los libros de Winnie-the-Pooh, sino toda una variedad de otras obras e incluso parodias. Abra estos enlaces para conocer un poco más al autor y al ser humano.
http://kirjasto.sci.fi/aamilne.htm
http://www.winniethepooh.co.uk/author.html
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Sobre las obras y los personajes que inspiraron esta cinta, recomendamos los siguientes recursos del Sistema de Bibliotecas:
Pooh y algunas abejas
by Milne, A. A.
Cali, Colombia : Norma, 1988.
UPR RRP SB Biblioteca de Bibliotecología, Colección de Circulación
[J]
E
M659pa
Pooh va de visita
by Milne, A. A.
Cali, Colombia : Norma, 1988.
UPR RRP SB Biblioteca de Bibliotecología, Colección de Circulación
[J]
E
M659p
Winnie-the-Pooh
by Milne, A. A. (Alan Alexander), 1882-1956.
New York : E.P. Dutton, 1961, c1954.
UPR RRP SB, Biblioteca Gerardo Sellés Solá, Colección Juvenil
J
813
M659w
Es cierto, un personaje infantil puede ilustrar cosas como la filosofía oriental. Tal es el caso de este libro:
The Te of Piglet
by Hoff, Benjamin, 1946-
New York, N.Y., U.S.A. : Dutton, c1992.
UPR RRP SB Lázaro, Colección de Circulación
813
H6981a
Sería una equivocación creer que Winnie the Pooh fue todo lo meritorio que escribió Milne. Lea, si no, estos otros escritos de su pluma:
Curtain! A book of modern plays
by Church, Virginia Woodson (Frame) Mrs. 1880- ed.
New York and London, Harper & Brothers, 1932.
UPR RRP SB Lázaro, Colección de Circulación
812.08
C562c
If I may
by Milne, A. A. (Alan Alexander), 1882-1956
New York : E. P. Dutton, 1925, c1921.
UPR RRP SB Lázaro, Colección de Circulación
814
M659i2
Para profundizar en torno al autor y su obra, busque la siguiente obra:
A.A. Milne : a critical bibliography
by Haring-Smith, Tori.
New York : Garland Pub., 1982.
UPR RRP SB Lázaro, Colección de Referencia y Revistas
012
M659h
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La serie De la biblioteca a la pantalla… y de vuelta es un esfuerzo privado y propiedad intelectual exclusiva de su autor.
Roberto De León González
Sistema de Bibliotecas
Universidad de Puerto Rico
Río Piedras
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© Roberto De León González 2011