De la biblioteca a la pantalla… y de vuelta: The Finest Hours (2016)

© Roberto De León González 2016

Número 84 – 29 de febrero de 2016

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Con la idea de que tras una gran cinta suele haber un gran libro, se concibió la serie De la biblioteca a la pantalla… y de vuelta. Su principal propósito es inspirar al público que gusta del cine a tomarle también gusto a los clásicos de la literatura y de la historia. Si desea hacer sugerencias, comentarios o correcciones, puede enviarlas a la siguiente dirección:

 

robertodeleonus@yahoo.com

 

La serie De la biblioteca a la pantalla… y de vuelta no pretende ser una crítica de cine.

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The Finest Hours (2016)

The_Finest_Hours_posterTienes que hacerte a la mar,

pero nadie te obliga a volver.

 

Dicho tradicional:

Servicio de Guardia Costera de los Estados Unidos.

 

La reputación es lo que los hombres y mujeres piensan de nosotros; el carácter es lo que Dios y los ángeles saben de nosotros.

 

Thomas Paine; citado por Michael J. Tougias en

The Finest Hours: The True Story of the U.S. Coast Guard’s Most Daring Sea Rescue (2010).

 

Arte:

© Walt Disney Studios Motion Pictures, 2016.

By Source, Fair use, https://en.wikipedia.org/w/index.php?curid=47178681

 

Todas las traducciones:

© Roberto De León González, 2016.

 

 

Prepárese para oír una historia. Es una buena historia, y mejor aún, es verdadera.

 

Érase un barco pequeñito.

Si visita Orleans, en la costa de Massachusetts, no tenga miedo en llamarle lo que es: un pueblo. Con menos de 6,000 habitantes (de acuerdo al más reciente censo), la palabra le cae como anillo al dedo. Fundada hacia 1693 por peregrinos de la colonia de Plymouth, recibió su nombre en reconocimiento del apoyo francés a los Estados Unidos durante su Guerra de Independencia, y porque los residentes no deseaban darle un nombre inglés al poblado (ya que los británicos lo habían capturado dos veces durante esa guerra).

Los visitantes podrán ver el Jonathan Young Windmill, molino de viento del siglo XVIII que aún funciona; la Academy of Performing Arts, anteriormente llamada el Orleans Arena Theater, donde nada menos que Kurt Vonnegut estrenó una obra; y por supuesto, el ayuntamiento. Pero, si acude al muelle en Rock Harbor durante los meses de verano, podrá contemplar un navío de 36 pies (menos de 11 metros) de eslora, claramente construido en otra era. Nombrado CG-36500, fue botado en 1946, sin los honores ni champaña con que se suelen bautizar barcos de mucho mayor calado. Sin embargo, no muchos navíos de ese tamaño han tenido una carrera tan distinguida.

El 18 de febrero de 1952, la costa de Nueva Inglaterra (Estados Unidos) se vio azotada por una tremenda tormenta, algo que los lugareños respetan y llaman nor’easter: sus vientos de 70 nudos (88 millas o 128.7 kilómetros por hora), cargaban lluvia, nieve y granizo, las olas se estimaban en 60 pies (más de 18 metros). Dentro de poco, dos buques zozobraban frente a la costa de Cape Cod, Massachusetts. Uno, el SS Fort Mercer, había logrado enviar un SOS por radio; el otro, el S.S. Pendleton no pudo. Sin ayuda, los 33 sobrevivientes del Pendleton morirían en pocas horas. Esta es la historia real que inspiró la cinta The Finest Hours.

“Tienes que hacerte a la mar…”

El rescate del Pendleton se debió, no solo a los esfuerzos de su tripulación, sino a una serie de circunstancias afortunadas. Tras el llamado del Fort Mercer, la Guardia Costera lo buscó con el radar de la estación en Chatham; así se percataron de que tenían en sus manos no uno, sino dos naufragios. El hallazgo fue confirmado por un hidroavión Catalina, pero este no podía descender en un mar tan picado.

El comandante en Chatham envió hacia el Pendleton el bote salvavidas CG-36500, al mando del recién casado Jefe Contramaestre Bernard Webber (el rango equivaldría, en el Ejercito, a un sargento de primera clase.) El resto de su tripulación eran un maquinista y dos marineros. Otro bote fue enviado en auxilio del Fort Mercer. A la escena se sumaron además escampavías, remolcadores, aeronaves y hasta un vehículo anfibio, pero ninguno parecía llegar al sitio del naufragio. Es decir, ninguno, excepto el bote de Webber.

A pesar de que gigantescas olas amenazaban hundirlo y una le arrebató la brújula marina, el CG-36500 llegó a los sobrevivientes del Pendleton… y recogió a 32 (el número 33 murió, a pesar de los esfuerzos de los socorristas). Aún más increíble, logró traerlos a salvo, a pesar de que la suma de sobrevivientes y tripulación excedía por mucho la capacidad para la cual el bote había sido diseñado.

Reza un viejo dicho de la Guardia Costera, “Tienes que hacerte a la mar, pero nadie te obliga a volver.” Esa noche, la Guardia volvió, luego de arrancar a 62 nautas de las fauces de la muerte.

Fidelidad y gratitud.

En reconocimiento a esta hazaña, Webber y su tripulación recibieron la Medalla de Oro por Salvamento de la Guardia Costera. El otrora Jefe Contramaestre permaneció en el servicio hasta completar una carrera militar de 20 años, con el rango de Suboficial Jefe 4 (equivalente a un oficial técnico 4 en el Ejército).

¿Y qué fue del bote? Gracias por preguntar. El rescate del Pendleton marcó el zénit de la carrera naval del CG-36500. Tras su uso durante 22 años, el bote fue retirado del servicio activo y reemplazado por navíos un poco mayores, ya no hechos de madera, sino de metal, y dotados de motores gemelos, en vez del único de la generación anterior. Legado al Servicio de Parques Nacionales, fue luego entregado a la Orleans Historical Society. Entonces, descendieron sobre el voluntarios de los pueblos de Chatham, Orleans y Harwich (todos del estado de Massachusetts), unidos para darle una muy necesaria restauración. Seis meses después, en mayo de 1982 (a poco más de 20 años del rescate), el bote fue vuelto a lanzar, en una ceremonia que le reunió con viejos conocidos: el propio Webber y su esposa, Miriam.

Bernard Webber siguió casado con Miriam hasta su muerte en el 2009; el viejo guardacostas a quien el océano no pudo matar, tenía ya 80 años de edad. Todos los protagonistas humanos de este drama han envejecido y la mayoría han dejado este mundo; pero el CG-36500 sigue en pie y a flote, como recuerdo de un rescate asombroso.

 

*** *** ***

The Finest Hours está en cartelera.

Debido a abundantes secuencias de tormenta y peligro, así como algún lenguaje soez, esta película tiene la clasificación PG-13. Se recomienda la supervisión de adultos, pues contiene material no apto para niños de corta edad.

*** *** ***

 

Los siguientes enlaces han sido escogidos para ampliar la discusión y conocimiento sobre la cinta tema de esta edición. Todos, hasta la fecha en que publicamos, funcionan. Como siempre, si algún enlace no le conecta automáticamente, sírvase copiarlo y pegarlo en su buscador favorito.

Nadie que lo conozca, en su sano juicio, menosprecia a un nor’easter. Este fenómeno natural puede tener vientos de fuerza huracanada; y, a diferencia de un huracán, sus vientos máximos pueden extenderse en un radio de más de 100 millas. Antes de ver esta cinta, le aconsejamos lea el siguiente enlace:

http://www.newsweek.com/what-exactly-noreaster-301966

 

Ya que hemos mencionado la película, comparemos puesta en escena con realidad. Acudimos para ello al excelente portal History vs Hollywood.

http://www.historyvshollywood.com/reelfaces/finest-hours/

 

Diversos críticos han vertido su opinión respecto a esta cinta. Verifique si, tras verla, concuerda con ellos…

http://time.com/4196105/review-the-finest-hours-chris-pine/

http://variety.com/2016/film/reviews/the-finest-hours-review-1201682105/

http://www.cinepremiere.com.mx/57779-horas-contadas.html

http://www.nytimes.com/2016/01/29/movies/chris-pine-the-finest-hours-review.html?_r=0

https://sabanerox.wordpress.com/2016/02/03/resenas-x-horas-contadas-the-finest-hours/

La Guardia Costera de los Estados Unidos se distingue entre las fuerzas armadas estadounidenses por ser el único servicio militar con la misión de salvar vidas. Conozca más sobre esta entidad en las siguientes páginas:

http://www.uscg.mil/

I shall sell life dearly to an enemy of my country, but give it freely to rescue those in peril. “Venderé cara mi vida a un enemigo de mi país, pero la daré libremente para rescatar a quienes peligran.” Esas palabras forman parte del Credo del Guardacostas y forma parte de la tradición del servicio. Lea el credo –en el original– en el siguiente enlace.

https://en.wikipedia.org/wiki/Creed_of_the_United_States_Coast_Guardsman

 

La ética de la Guardia Costera es otro de los pilares sobre los cuales se basa, y un pilar fundamental. Le invitamos a pasar a esta página:

http://www.uscg.mil/mcpocg/cpocall/docs/Guardian_Ethos.pdf

 

El rescate del SS Fort Mercer generó su propios riesgos, que fueron enfrentados por una flotilla de la Guardia. En este caso, la mayor parte del esfuerzo terminó en manos de la tripulación del USS Yakutat, cuya tripulación se ganó la quinta y última medalla de oro por salvamento ese día. Veterano de combate y rescate, el mar le no pudo vencer. Siga la trayectoria del Yakutat, desde su servicio en guerra y su cambio a operaciones de rescate, hasta su traslado, primero, a la Armada de Vietnam y luego a Las Filipinas.

https://en.wikipedia.org/wiki/USS_Yakutat_%28AVP-32%29

 

Tanto el S.S. Fort Mercer como el Pendleton pertenecían a una generación de buques hechos de prisa, para cumplir con un requisito de emergencia durante la Segunda Guerra Mundial. Irónicamente, los métodos de construcción y materiales empleados contenían un gran talón de Aquiles, vulnerable ante mar grueso y frío intenso… justo las condiciones de aquel fatídico día de febrero. Lea sobre los Liberty Ships en los siguientes enlaces:

http://militaryhistory.about.com/od/industrialmobilization/p/libertyships.htm

http://www.brighthubengineering.com/marine-history/88389-history-of-the-liberty-ships/

http://www.twi-global.com/news-events/case-studies/schenectady-t2-tanker-165/

www.sozogaku.com/fkd/en/hfen/HB1011020.pdf

 

En contraste a los Liberty Ships y su derivado, el tanquero clase T2, los botes de salvamento de la Guardia Costera fueron hechos para funcionar en aguas que infunden pavor a la mayoría de las almas. Su historial de servicio sobrepasa su tamaño y las apariencias. Vea aquí la evolución del bote especializado para salvamento.

http://www.uscg.mil/history/cutters/boats/SmallBoatIndex.asp

El bote en el cual se efectuó el rescate del Pendleton tiene su propia historia, en la cual no el mar embravecido sino el lento deterioro del tiempo constituyó su principal enemigo. De este fue rescatado, y aquí verá cómo…

http://www.cg36500.org/

http://www.orleanshistoricalsociety.org/CG36500-01.html

La restauración de esta embarcación es solo un paso para legarlo a generaciones futuras. Si desea aportar al mantenimiento de este navío histórico –incluido en el National Register of Historical Places– puede hacerlo en la siguiente dirección:

http://www.orleanshistoricalsociety.org/index.html

 

El mar ha sido verdugo y cementerio desde tiempo inmemorial, y los guardacostas no están exentos de su peligro. Terminamos esta sección rindiendo honor a quienes jamás regresaron.

http://www.uscg.mil/history/uscghist/USCGSBKIA.asp

 

*** *** ***

Los siguientes recursos están disponibles en el Sistema de Bibliotecas de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras.

Varios relatos de rescate forman parte de nuestro acervo. Mencionamos dos; uno de un rescate masivo, otro en el cual se relata el salvamento de un puñado de náufragos.

Saved!: The story of the Andrea Doria, the greatest sea rescue in history

by Hoffer, William.

New York : Summit Books, c1979.

UPR RRP SB Lázaro, Colección de Circulación

363.123

H698s

Rickenbacker

by Rickenbacker, Edward V.

Englewood Cliffs, NJ: Prentice Hall, Inc

UPR RRP SB Lázaro, Colección de Circulación

B

R539r

Una de las cosas que hiela la sangre de un marinero es la posibilidad de un naufragio en el que el rescate se demora en demasía. El siguiente libro plantea un escenario de pesadilla, ocurrido en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial.

Fatal voyage: the sinking of the USS Indianapolis

by Kurzman, Dan.

New York : Atheneum, 1990.

UPR RRP SB Lázaro, Colección de Circulación

940.545973

K96f

Otras historias reales de naufragio incluyen una crónica de la autoría de un futuro laureado con el Nobel de Literatura:

Al filo de la muerte: los naúfragos del Njord

by Vignes, Jacques, 1921-

Barcelona : Grijalbo, c1983.

UPR RRP SB Lázaro, Colección de Circulación

910.45

V684r3

E

Relato de un náufrago

by: García Márquez, Gabriel, 1927-2014

Bogotá : Editorial La Oveja Negra, 1980.

UPR RRP SB Lázaro, Colección de Circulación

910.4

V433r2

Este libro se halla además en la Biblioteca Regional del Caribe, bajo la siguiente catalogación:

C

863

G216r

 

 

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La serie De la biblioteca a la pantalla… y de vuelta es un esfuerzo privado y propiedad intelectual exclusiva de su autor.

 

Roberto De León González

Sistema de Bibliotecas

Universidad de Puerto Rico

Río Piedras

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© Roberto De León González, 2015

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